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Prevención y hábitos de vida saludable

Los controles que no debes dejar de hacer


No es un tema que hay que dejar pasar, en Chile mueren dos mujeres al día por cáncer cérvico uterino y tres por cáncer de mamas. La detección precoz de la enfermedad es fundamental para disminuir la mortalidad. No tengas miedo y ve pronto donde tu ginecólogo.

Debemos reconocer que en materia de salud, las mujeres somos bastante despreocupadas. Que los niños, que el trabajo, que el tiempo, todo es una excusa para no ir al doctor. El que nos sintamos bien no significa que todo ande perfecto en nuestro organismo, y no es cosa de que nos volvamos paranoicas, pero hay que reconocer que si bien la mayoría de las enfermedades son sintomatológicas también hay otras, como el cáncer, que no lo son, al menos hasta que ya tiene un nivel muy avanzado.
Es por este motivo que desde adolescentes las mujeres debemos estar interesadas en lo que nos pasa, de los cambios hormonales y de las consecuencias de no tener un control adecuado. Dentro de estos cuidados, dos exámenes claves son el Papanicolau y la Mamografía. Para el doctor Omar Nazzal, Director de la Sociedad Chilena de Ginecología y Obstetricia, es importante que se realicen estos exámenes ya que permiten pesquisar a tiempo una enfermedad que si no se trata adecuadamente es mortal.

Cuándo hacerlo

Es importante que las mujeres tengan conciencia de que el ginecólogo es casi como el médico de cabecera, por lo que deberá ser escogido con pinzas. El que nos de la suficiente confianza para poder contar nuestras inquietudes y no dejar nada para nosotras es fundamental a la hora de detectar enfermedades de tipo genital.

Una mujer que no tenga síntomas o anomalías de ningún tipo debería hacerse un control anual, que incluya además la mamografía y el PAP. Un control anual consiste en la revisión general del médico especialista y permite detectar quistes y tumoraciones tanto en el útero como en los ovarios y alteraciones vaginales.

Para el doctor Nazzal, las mujeres deberían realizarse el PAP dentro de los tres años de iniciada la vida sexual y así por tres años seguidos. Luego el control podría ser un poco más esporádico con un plazo no mayor a los dos o tres años.

En cuanto a la mamografía, se debería realizar cada año luego de los 40´. Aunque es importante considerar los factores de riesgos, como los antecedentes de un cáncer de mamas en la familia, sobre todo la materna. En este caso la mujer debería tomar 10 años antes de la edad en que se le presento el caso al familiar y empezar desde ahí a realizarse controles al menos cada dos o tres años si es menor de 40 años.

En el caso de las adolescentes puede existir un retraso en la evaluación ginecológica a menos que éstas presenten algún tipo de anormalidad en sus flujos vaginal o sangrado menstrual irregular.

El PAP y Mamografía: ¿en qué consisten?

Muchas veces hemos escuchado de lo desagradable y dolorosos que son el papanicolao y la mamografía y la verdad es que para qué vamos a mentir, no son agradables, pero eso no quita el que no sea necesario. Además son sólo unos pocos minutos de molestias que los valen al poder prevenir una enfermedad como el cáncer.

Para que tengas un poco más claro de qué se tratan éstos procedimientos te contamos en qué consisten.


Papanicolao: Es uno de los métodos más eficaces para poder detectar de manera temprana el cáncer de cuello uterino al tener la posibilidad de ver si existen o no celuelas anormales en la mucosa. El examen consiste en tomar una muestra de secreciones que no toma más de dos minutos. Sólo sentirás una pequeña molestia, pero nada doloroso. Según el doctor Nazzal, el PAP, es fundamental para detectar las lesiones premalignas, es decir, alteraciones que si no se tratan, con el curso de los años van a dar como evolución un cáncer.

Mamografía: Es uno de los exámenes más importantes en la detección del cáncer de mamas. El doctor Nazzal hace énfasis en que las mujeres que tengan madres, hermanas o tías maternas, que hayan padecido este mal, deben hacerse la mamografía como máximo a partir de los 35 años. El procedimiento del examen consiste en que el seno descansa sobre una placa de rayos X y es comprimido contra esta placa por una cobertura de plástico, la cual fija a la máquina. Hay que tener en cuenta que este examen no se debe realizar durante el periodo menstrual ya que los pechos son más sensibles y sufrirán más.
Por mucho que pueda parecer incómodo o que produzca temor el resultado que se pueda obtener, es mejor salir de dudas . La evaluación tardía dificulta el tratamiento y la resolución de un problema que si es tomado a tiempo tiene un 90% de curación a 5 años. Es fundamental que toda mujer consulte periódicamente al ginecólogo, no sólo con el fin de detectar estos males, sino también para educarnos sobre los temas sexuales y ginecológicos. Finalmente hay que recordar que el ginecólogo es también un medico general, por lo que debería también poder detectar otro tipo de patologías como un hiper o hipotiroidismo, he ahí la importancia de que su elección sea con mucho cuidado.


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