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Artículos Salud de la Mujer

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Enfermedades ginecológicas

Problemas ginecológicos habituales

Dr. Mauricio Cuello, miembro directorio Sochog


Cinco de cada 10 mujeres a lo menos, ha presentado en su vida algún problema relacionado con su aparato reproductor. La mayoría de estos trastornos se producen por infecciones, lesiones o cambios hormonales. Si bien algunos de ellos se corrigen por sí solos, existen otros que revisten mayor gravedad y requieren atención médica.

El Dr. Mauricio Cuello, miembro del directorio de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología y profesor de medicina de la Universidad Católica, explica las principales causas, síntomas y tratamientos de cada uno de ellos.

Alteraciones del ciclo menstrual: Las alteraciones de la menstruación son diversas y habitualmente se refieren a ausencia de menstruación, irregularidades en su frecuencia de presentación (muchas pacientes consultan por la aparición de sangrado fuera de la fecha esperada), cambios en su volumen (habitualmente el aumento caracterizado por la aparición de coágulos) y la experimentación de dolor con el período conocido como dismenorrea. Dichas alteraciones pueden deberse a múltiples causas. La principal causa de ausencia de regla en mujeres sexualmente activas es el embarazo. Descartado el embarazo, las alteraciones de la frecuencia de presentación o su ausencia pueden deberse a alteraciones hormonales que determinen la no ocurrencia de ovulación. Dichas alteraciones hormonales pueden ser causadas simplemente por stress, cambios de peso (aumento o descenso marcado del peso) o en enfermedades médicas como el hipotiroidismo. Otra causa de alteración de las reglas es el uso de métodos anticonceptivos como pastillas anticonceptivas o el uso de dispositivos intrauterinos como la T de cobre.

Infecciones vaginales (vulvovaginitis): la gran mayoría de ellas obedece a la acción irritante de agentes a los cuales la mujer se expone: ej. detergentes, protectores diarios, jabones, etc. En frecuencia, como causal de vulvovagintis, le siguen las infecciones genitales producidas por agentes como trichomonas, hongos del tipo cándida y la vaginosis bacteriana. La vulvovaginitis típicamente se puede manifestar de dos formas: aumento de flujo genital asociado a cambios en el color y olor de éste y la presencia de ‘picazón’ o ardor genital.

Dolor pelviano El dolor pelviano que afecta a la mujer puede ser un dolor de carácter agudo o crónico (por al menos 6 meses). El dolor agudo puede deberse a múltiples causas como tumores que se complican, un embarazo ectópico (fuera del útero) que se complica, una infección que afecta a los genitales, una infección urinaria, etc. En cambio el dolor crónico puede no tener una causa clara o ser de difícil diagnóstico. Dicho dolor puede ser de origen ginecológico (ej. secuela de una infección ginecológica) o tener origen en otros órganos, por ejemplo, ser de origen digestivo. De hecho una de las causas más frecuentes de dolor pelviano crónico son los trastornos digestivos funcionales, dentro de ellos, el ‘colon irritable’.

Problemas derivados de la vida sexual: Los más frecuentes son las infecciones de transmisión sexual y las disfunciones sexuales. Ambas situaciones, aunque dan síntomas, son de difícil detección. Ello, por la connotación social que dichos problemas tienen. Las infecciones se pueden manifestar por aparición de flujo vaginal anormal, dolor pelviano y fiebre. Las disfunciones sexuales son de manifestación más insidiosa y requieren la habilidad e intuición del ginecólogo para poder detectarlas. Ante ambos problemas el ginecólogo debe hacer preguntas sutiles y dirigidas a fin de detectarlos. Particularmente para las disfunciones sexuales, muchas veces, la paciente consulta por otro motivo (por ej. jaquecas, decaimiento) y sólo durante el interrogatorio dirigido aparecen señales que orientan a dicho problema.

Problemas asociados a los métodos de planificación familiar Toda mujer desde que inicia su vida sexual y decide usar métodos de planificación se expone a los beneficios y riesgos de dichos métodos. Las principales complicaciones asociadas a ellos dependen del método usado. Para las pastillas son la ocurrencia de jaquecas, aumento de peso, baja del apetito sexual y las alteraciones de la menstruación. Los dispositivos intrauterinos afectan el volumen y ocurrencia del dolor con la menstruación. Los dispositivos también pueden aumentan el riesgo de infecciones genitales. Dicho riesgo depende de la conducta sexual de la usuaria y su pareja.

Problemas asociados al Climaterio: El climaterio corresponde al período de transición que experimenta la mujer desde la vida fértil a la menopausia. Típicamente se manifiesta por Bochornos, sequedad vaginal, disminución de la líbido y cambios del ánimo, frecuentemente labilidad emocional. Los síntomas derivan de la falta de hormonas ováricas.

Tumores originados en el aparato reproductor: Respecto de los tumores, aquellos originados en los anexos (ovario y trompa) pueden ser hallazgo por parte de la misma paciente, del examen de rutina o de una ecografía. En ocasiones se diagnostican a raíz de una complicación. Otros tumores, particularmente el cáncer de cuello uterino, dan síntomas tardíamente cuando se encuentran más avanzados. De ahí la importancia de hacer papanicolau a fin de diagnosticarlo en etapa temprana.

Problemas relacionados a la fertilidad: Referidos a la incapacidad de concebir o de llevar un embarazo a término (tener un hijo).

LA IMPORTANCIA DE LA VISITA AL GINECÓLOGO

Para la mayoría de los problemas señalados lo primero es consultar precozmente al ginecólogo, ya que ello muchas veces permitirá una más rápida y fácil resolución del problema.
Tomemos el ejemplo de las vulvovaginitis. Para tratarlas adecuadamente se requiere de:
• Cambiar algunos hábitos de higiene. Ello incluye dejar de usar detergentes para el lavado de la ropa interior. Esto es particularmente importante en mujeres que son alérgicas al níquel (son aquellas que experimentan ardor cuando usan aros de fantasía o con la pulsera del reloj, o que sufren de irritación cuando lavanla loza). Además deben restringir el uso de protectores diarios, deben usar ropa interior de algodón y dormir sin ella, lavar sus genitales solo con agua y secarlos bien.
• Suspender transitoriamente la actividad sexual.
• Utilizar un tratamiento específico a base de cremas y/u óvulos si la causa es infecciosa.

Tratado el problema se debe insistir en el control periódico, para chequeo de rutina. Dicha política permite diagnosticar oportunamente muchos de dichos problemas, más importante aún prevenirlos. A través de la educación es posible evitar la aparición de algunos de ellos (por ej. las infecciones vaginales). Dicho control además permite solicitar exámenes de pesquisa, papanicolau y mamografía.

LOS RIESGOS DE UN DIAGNÓSTICO TARDÍO

Una evaluación tardía dificulta el tratamiento y resolución del problema. Lo peor es que un tratamiento tardío puede ser costoso e inefectivo y el daño generado, irreversible. A modo de ejemplo, las secuelas generadas por un cuadro infeccioso pueden condicionar infertilidad que sólo puede tener como tratamiento, por ejemplo, la fertilización in vitro. Más dramático es el caso de un tumor diagnosticado tardíamente. El ejemplo clásico es el cáncer de cuello uterino donde un diagnóstico precoz permite un tratamiento que permite conservar la fertilidad y es altamente efectivo. Por el contrario, un cáncer diagnosticado en etapa avanzada significa la necesidad de distintas modalidades de tratamiento, de costo alto y con una chance de éxito muy restringida.
Desde un punto de vista de la pareja sexual, ésta no se ve afectada directamente. La excepción la constituyen las enfermedades de trasmisión sexual. No se puede dejar de mencionar que la pareja puede transformarse en portador asintomático de enfermedades que puedan afectar a futuras parejas sexuales.

SITUACIÓN DE LAS CHILENAS
Aunque no existen estadísticas nacionales respecto a los problemas ginecológicos que más afectan a las chilenas, la experiencia en atención primaria sugiere que las alteraciones de la menstruación -particularmente el dolor con ella-, y las infecciones vaginales (vulvovaginitis) son los más frecuentes motivos de consulta.

Habitualmente, estas dos causas son motivo de consulta frecuente cuando la mujer se encuentra sexualmente activa.
Cabe señalar, que un problema frecuente que afecta a la mujer es aquel ligado a la esfera sexual (disfunciones sexuales). Sin embargo, ello no constituye un motivo de consulta frecuente o directa. Muchas veces solo el interrogatorio dirigido permite hacer el diagnostico. Las inhibiciones culturales y las creencias erróneas probablemente motivan que no sea consulta frecuente.

Por ello, es fundamental que toda mujer debe consultar periódicamente al ginecólogo. Ello permite educar -entre otros temas- sobre una sexualidad sana, métodos de planificación y preparar para períodos críticos de la vida de una mujer: inicio de la vida sexual, el embarazo, la menopausia. Permite además realizar prevención de patologías prevalentes derivadas del tabaquismo, sedentarismo y obesidad. Además hacer la pesquisa de causas importantes de mortalidad como son el cáncer de mama y de cuello uterino.
El rol del ginecólogo no se limita a diagnosticar ‘enfermedades de señoras’ sino que se hace extensivo a pesquisar otras patologías médicas (por ej. hipotiroidismo), muchas veces es consejero, orientador y amigo en situaciones de conflicto de pareja o la ocurrencia de trastornos del ánimo. Finalmente es promotor de salud y vida sana.

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